Absueltos los jóvenes acusados por los altercados en la Subdelegación

El juez no cree probado que intentaran entrar en el edificio.Afirma que no se les puede responsabilizar por los cortes de tráfico.

Los dos jóvenes acusados de haber provocado altercados en la Subdelegación del Gobierno al término de una manifestación en noviembre del 2005 han sido absueltos de los delitos de desórdenes públicos y atentado por los que el Ministerio Fiscal solicitaba dos años de prisión para cada uno. De este modo, el juez anunció en la sentencia, que aún puede ser apelada, que no se considera probado "que los acusados fuesen dos de las personas que se dirigieron al edificio de la Subdelegación con el fin de entrar en el mismo y, por lo tanto, que hubiesen podido actuar violentamente contra los agentes policiales".

Los agentes de la Policía Nacional que intervinieron en la manifestación señalaron en sus declaraciones que el recorrido pactado fue incumplido y los participantes realizaron sentadas no autorizadas, pero el juez destacó que no está probado "que los dos acusados tuviesen participación activa en la adopción de esas decisiones". En este sentido, ante la alternativa propuesta por el Ministerio Fiscal al finalizar el juicio el pasado 5 de septiembre, en la que se planteaba un delito de desórdenes públicos por la obstaculización de las vías públicas o sus accesos, el magistrado aseguró que "no puede obviarse que la manifestación es un derecho fundamental consagrado en la Constitución y que forma parte del devenir lógico de su ejercicio el que se puedan producir ese tipo de incidencias en el tráfico rodado".

EL JUICIO Durante el juicio oral celebrado la semana pasada, los agentes de la Policía afirmaron que unas cincuenta personas se abalanzaron sobre ellos intentando entrar por la fuerza en la Subdelegación, pero aunque estos testigos afirmaron que los acusados participaron en estos hechos, también apuntaron que "no fueron de los más activos o violentos". Al contrario, mientras que los agentes no presentaron ningún parte de lesiones tras los altercados, los jóvenes manifestantes interpusieron siete denuncias y contaban con nueve partes de lesiones leves. La carga policial que provocó estos daños físicos se inició, según informaron los agentes, para frenar una avalancha producida tras identificar a uno de los manifestantes, que dirigió a estas fuerzas de seguridad cánticos insultantes.

Por otro lado, el juez manifestó que la versión de los dos jóvenes absueltos, y la de los cuatro testigos de la defensa, aseguraba que tres o cuatro personas se dirigieron a la puerta del edificio después de que uno de los jóvenes identificados hubiese sido supuestamente agredido. Así, uno de los testigos que declaró en el juicio afirmó ser una de las personas que se aproximaron al cordón policial, pero negó que tuvieran la intención de entrar en el edificio. Del mismo modo, otro de los testigos subrayó que algunas de las personas que llegaron hasta la Subdelegación permanecían sentadas cuando la Policía cargó contra ellos, por lo que contradice la opinión de los agentes en cuanto al número de manifestantes que se abalanzaron sobre ellos.

FUENTE: Diario de Cordoba