You are hereIntervención en el mitin de la Fiesta del PCE’06.
Intervención en el mitin de la Fiesta del PCE’06.
16/09/06 Casa de Campo de Madrid
Amigos y amigas, compañeros y compañeras, camaradas:
1. Saludos y recordatorios.
En primer lugar, quería agradecer vuestra presencia en esta nueva edición de la Fiesta del PCE.
Y en especial quería agradecer la presencia del camarada Radim, que viene representando a su Partido, pero que también es militante de la Juventud Comunista de la República Checa. Parece mentira que en esta Europa que presume de libertades y de democracia haya organizaciones juveniles que sean perseguidas como la Juventud Comunista de la República Checa bajo el pretexto de que la teoría de lucha de clases que defienden está proscrita por el Estado. Parece mentira.
Esta edición de la Fiesta hace ya la número treinta. Ya llevamos treinta Fiestas del PCE... ¡y las que nos quedan!
Durante estas treinta Fiestas del PCE hemos vivido grandes momentos.
Grandes momentos festivos, como es natural, y también grandes momentos políticos, como no podía ser menos.
No esta de más recordar, que fue aquí, desde esta tribuna, donde hace justo diez años, Julio Anguita reafirmaba el carácter republicano de la propuesta de los comunistas.
Que fue aquí, en esta Fiesta del PCE, donde se manifestó por primera vez la necesidad de poner la República una vez más en la agenda política del país.
2. Campaña contra la precariedad.
Y en ese célebre discurso, se realizaban afirmaciones todavía hoy extraordinariamente actuales:
Se dijo entonces que el neoliberalismo era incompatible con la democracia, incompatible con la constitución del 78.
Mientras tanto, hoy en día vemos como el hijo predilecto del neoliberalismo, la precariedad, vacía de contenido los derechos sociales de toda una generación.
Vemos como la realidad de la juventud precaria, de los becarios, de la juventud inmigrante, de los que hipotecan su futuro a treinta años en el banco de turno, esa realidad niega y supera la constitución del 78.
Pero la precariedad ya no es solo un problema exclusivamente laboral o juvenil. Es un problema social y un problema político. Porque al vaciar de contenido nuestros derechos sociales, vacían también de contenido la democracia. Porque no hay, no puede haber democracia si hay precariedad.
Porque para que haya democracia tiene que haber empleo estable y con derechos.
Porque para que haya democracia tiene que haber educación pública y de calidad.
Y porque para que haya democracia tiene que haber vivienda digna para todas y todos.
3. Tercera República con Democracia Participativa.
Pero para conseguir todo esto, para ganarle la batalla a la precariedad, necesitamos adaptar nuestras herramientas de lucha y de participación a la nueva realidad.
Y necesitamos también, sobre todo, por encima de todo, un nuevo marco político que garantice el ejercicio real y efectivo de los derechos sociales y políticos de la juventud, negados en lo cotidiano por la precariedad.
Y estamos convencidos de que ese marco es la Tercera República con Democracia Participativa.
Porque la lucha contra la precariedad no es sólo la lucha contra el neoliberalismo.
La lucha contra la precariedad es también la lucha contra la democracia en precario que supone tener unos derechos que no se cumplen o tener un jefe de estado que esta por encima de la voluntad popular.
La monarquía es hoy el símbolo de un marco constitucional superado por la realidad, incapaz de dar respuesta a los problemas del presente.
La República, sin embargo, simboliza hoy más que nunca y como ha sido siempre en nuestra historia los anhelos más profundos y sentidos de la juventud trabajadora y estudiantil, de la clase obrera y de los sectores explotados y excluidos por el neoliberalismo.
Porque decir República en España, es decir Revolución.
Y para que no quepa ninguna duda, para dejar esto bien claro, mañana como ayer, como en Móstoloes, en Leganés, en Alcalá o en Fuenlabrada, como en Beniel, en Cáceres o en Tarrasa, vamos a estar allí donde estén los herederos de la corona del reino, vamos a estar nosotros, nosotras y la tricolor.
Para que sepan, para que se den cuenta de que los republicanos y republicanas de este país no sólo son los que salen en documentales, desenterrados de cunetas y fosas comunes, no, sino que también son los jóvenes que andan por la calle, que están currando en precario, o que están en los centros de estudio... y que también son los que están aquí, en esta Fiesta del PCE.
Para que sepan que los republicanos y republicanas de este país están luchando y organizándose por la Tercera Republica.
Y para que sepan también que no pararemos, que no nos detendremos nunca hasta ver proclamada la Tercera, hasta conseguir la Tercera.
Porque la República, y no nos cansaremos de repetirlo, no es el pasado de este país, es su futuro.
Una Tercera República con Democracia Participativa que nos ponga rumbo al Socialismo del siglo XXI.
4. X Congreso de la UJCE.
Para debatir sobre todo esto y otras muchas cosas más, este año, en el que se cumplen 85 años de la fundación de la Juventud Comunista, 70 años de la formación de la JSU, este año la UJCE afrontará su X Congreso los próximos días 8, 9 y 10 de diciembre.
En él seguiremos el camino trazado en los últimos congresos de la Juventud Comunista.
Seguiremos en una estrategia orientada a construir movimiento juvenil combativo que luche por los derechos de la juventud.
Y que sirva al necesario e imprescindible nuevo proceso de convergencia política y social alternativo al neoliberalismo.
5. La Alternativa en América Latina.
No es tan difícil como parece. Ahora mismo estamos viendo cambios más profundos ante nuestros ojos.
América Latina esta construyendo el tren de la Revolución del siglo XXI.
Un tren que pasa por Venezuela, por Bolivia y, por supuesto, por Cuba.
Porque sólo hay una cosa en Cuba más fuerte que la salud de Fidel y es la salud de la Revolución.
Estos tres países, estos tres pueblos son la mayor fuerza de la Revolución que existe hoy en el mundo, son un verdadero eje de la esperanza.
Esperanza de que el tren de la Revolución, pese a todo, pese a quienes pese, no se detiene, que sigue adelante en el siglo XXI.
Y ya es hora de preguntarnos que vamos a hacer nosotros, si vamos a hacer algo por subirnos a ese tren o no.
6. Cierre.
Porque, una cosa es segura:
No estamos aquí para llorar por revoluciones pasadas,
No estamos aquí para lamentarnos por lo que pudo ser y no fue,
Estamos aquí para seguir adelante y seguir luchando...
... hasta la victoria siempre.









