Historia de la UJCE

El 14 de Noviembre de 1921 se unieron los dos partidos comunistas, el Partido Comunista Español y el Partido Comunista Obrero de España, dando lugar al Partido Comunista de España (PCE). Este mismo mes las dos federaciones juveniles comunistas se fusionaron, dando lugar a la Unión de Juventudes Comunistas de España (UJCE). Desde 1921 hasta la firma de la unificación con la Federación de Juventudes Socialistas (FSJ) en marzo de 1936, la UJCE atraviesa dos periodos importantes, el de la dictadura de Primo de Rivera y el de la República. Los años de la dictadura son años de persecución y clandestinidad, y de un proceso de constante absorción de cuadros dirigentes por parte del Partido, que no paraba de sufrir bajas por causa de los encarcelamientos. Con la llegada de la República (14 Abril de 1931), la UJCE incrementa notablemente su afiliación así como su influencia social y capacidad de movilización, la principal lucha de la UJCE durante este periodo es la lucha antifascista.
Pese a las acusaciones mutuas que se lanzan en sus respectivos congresos, en la primavera de 1934, las bases de las Juventudes Comunistas y Socialistas continúan realizando acciones conjuntas, las cuales se incrementan en el periodo de la insurreción asturiana y posteriormente en la lucha contra la represión y por la amnistía de los presos políticos. Tras entrevistarse con la dirección de la Internacional Juvenil Comunista en Moscú, las delegaciones de la UJCE y de la FSJ firman allí el 5 de Marzo de 1936, la fusión de ambas organizaciones. Este mismo mes se reúnen en Madrid los máximos órganos de dirección de ambas organizaciones y nombran una Comisión Nacional de Unificación encargada de organizar el Congreso estatal de unidad. Dicho congreso no llegó a celebrarse por causa del comienzo de la guerra, se había fijado para el 5 y el 6 de Agosto de 1936. No obstante si que se celebraron congresos de unificación en algunas Regiones y provincias.

La Juventud Socialista Unificada (JSU) tenía 140.000 militantes al inicio de la guerra civil. A lo largo de ésta se demostró su efectividad bélica y organizativa. El Comité nacional de la JSU celebrado en Valencia en mayo de 1937 tuvo que atajar las posiciones maximalistas e izquierdistas de un sector socialista de la organización que rechazaba la política de la JSU en aras de la "pureza marxista", y que reivindicaba sin embargo la dependencia política al PSOE. No obstante la JSU se mantuvo hasta el final de la guerra en la táctica marcada por el VI Congreso de la Internacional Juvenil Comunista, intentando aglutinar bajo sus filas a todos los sectores de la juventud que quisieran defender la República. Terminada la guerra muchos jóvenes de la JSU fueron hechos prisioneros. Conocido es el episodio de las Trece Rosas, trece muchachas de la JSU, la más joven de las cuales no tendría 17 años, que fueron condenadas a muerte y fusiladas el 5 de Agosto de 1939. Durante la lucha contra el nazi-fascismo en Europa los militantes de la JSU juegan también un papel destacado en ella. Símbolo de la heroicidad de los jóvenes españoles en esa lucha es Ruben Ruíz Ibarruri, hijo de Dolores Ibarruri, caído en la defensa de Stalingrado.La JSU celebró dos conferencias en Francia, en los años 1946 y 1947. En ambas se puso de manifiesto la vocación de la JSU por impulsar la unidad con otras organizaciones juveniles, y reconstruir la unidad con la cual combatieron al fascismo en España durante 32 meses. En 1961 el pleno del Comité Central del PCE acuerda la reconstrucción de la Unión de Juventudes Comunistas de España.

Hasta la democracia burguesa nuestra UJCE pasa un periodo de reorganización, hasta que en 1978 se celebra en Madrid el I Congreso en la legalidad. A principios de los años 80 la principal campaña es la lucha contra la entrada en la OTAN y en favor de un referendum. A raiz de los excelentes resultados de la campaña ANTI-OTAN realizada por diversas organizaciones por todo el Estado, nace Izquierda Unida como coalición de estas en 1986. En el IV Congreso federal la UJCE aprueba el compromiso de los jóvenes comunistas con esta ilusionante coalición de fuerzas de izquierda. El muro de Berlín es derribado en 1989, pero para sorpresa de muchos no desaparecen las desigualdades, las injusticias, el hambre, la pobreza, las guerras, el terrorismo,... ya que la sociedad capitalista se expande y se empieza a descubrir su cara más sangrienta. La lucha por la libertad y el comunismo continúa.

En 1991 posturas en el seno de nuestra organización proponen su disolución tanto del Partido como de las Juventudes. Tiempo más tarde, tras la rotundidad de su fracaso, deciden abandonarnos e irse al PSOE. En 1993 se celebra en Madrid bajo el lema: " Con la fuerza de la juventud tenemos la alternativa. ¡No te dejes pisar!" el VI Congreso de la UJCE donde tras el agrio debate del V Congreso sale fortalecida, declarándose la UJCE marxista-leninista. En este comienzo del siglo XXI las injusticias son cada vez más claras, y parece que en vez de avanzar estemos retrocediendo hacia el siglo XIX, una vez desaparecido el bloque soviético el imperialismo yanqui no tiene miedo a hacer las atrocidades más grandes, y actos terroristas como el de las torres gemelas de Nueva York, les sirve de coartada para hacer retroceder las libertades y derechos que tanto costo ganar por la clase obrera a lo largo de todo el siglo XX. Las continuas crisis económicas, la globalización que asesina a tres cuartas partes del globo, las guerras que provocan,... hacen que la respuesta contra este sistema sea casi obligatoria. Pero no todo es malo, las manifestaciones contra la guerra en el lugar donde estaban antes las torres gemelas, las protestas contra la globalización, las victorias de la clase obrera como la de SINTEL, la resistencia de pueblos como el cubano, no hace más que demostrar que las ideas socialistas son hoy más que nunca necesarias, asi que la UJCE debe seguir siendo un referente de la juventud tanto obrera como estudiantil desde la cual decidir políticas que mejoren las condiciones de vida de nuestra clase. Ya son 80 años de lucha contra el capitalismo, y algo esta claro: somos incombustibles.