Culpables de la crisis. Capítulo 6: Rodrigo Rato

Rodrigo de Rato Figadero (Madrid, 1949) es Licenciado en derecho por la Universidad Complutense de Madrid y con un máster en Administración de empresas por la Universidad de California de Berkeley.

Comenzó muy pronto a trabajar en una de las empresas de su padre, la radiofónica Rato, por la que la familia tuvo serios problemas legales por evasión de divisas bajo la cobertura del Banco Siero, llevando a la cárcel a su padre y su hermano mayor en 1969.


En 1979 ingresó en la formación política Alianza Popular (AP) alentado por sus mentores políticos: Manuel Fraga y Abel Matutes. Fue diputado por Cádiz en 1982 y portavoz del Grupo Popular en el Parlamento en 1989, cuando pasó a denominarse Partido Popular (PP). Justo en el periodo en quetras un “hábil” negocio vendió la Cadena Rato a la ONCE por 500 millones de pesetas.

Fue su afinidad con José María Aznar la que lo llevó a desempeñar la doble función de vicepresidente segundo del gobierno para Asuntos Económicos y de ministro de Economía y Hacienda, en la primera legislatura de 1996. En la segunda legislatura (2000-2004) fue designado vicepresidente primero, en tanto que asumía también la cartera de Economía, ahora ya sin la competencia de Hacienda, convertida en departamento autónomo. Esta excelente trayectoria política también estuvo marcada por una trayectoria económica no exenta de escándalos y delitos.

Tan sólo llevaba un año como ministro cuando, en 1997, se vio implicado en el «caso Rebecasa» (Refrescos y Bebidas de Castilla, S. A.). La empresa, propiedad de la familia Rato, debió hacer frente a una querella criminal ante el Tribunal Supremo tras una fraudulenta suspensión de pagos.

En 2000 salió a la luz el préstamo de 3,15 millones de euros concedido por la Hong Kong and Shanghai Bank Corporation (HSBC) a Muinmo, S. L., empresa familiar en la que Rodrigo Rato participaba con un 33% del capital. Este préstamo, conseguido con condiciones muy favorables para el prestatario, era fruto de las excelentes relaciones entre altos cargos del PP y el banco británico. No menos sospechoso fue el préstamo de 656 millones de pesetas concedido a la empresa "Ciuvas" a finales de 1997 por Argentaria de Francisco González y controlada, por entonces, por el ministerio del que era titular Rato.

Un año después estallaría el mayor escándalo económico en el que se vio envuelto el ex ministro: el «caso Gescartera». Esta sociedad gestora de carteras, creada en 1992 y reconvertida en agencia de valores en 2000, fue finalmente intervenida por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en 2001. Gescartera era responsable de una estafa de casi 20.000 millones de pesetas a más de dos mil personas o entidades, poniendo al descubierto una trama en la que estaban implicadas personas cercanas al PP, la ONCE e incluso la Iglesia Católica.

Rato asumió la máxima responsabilidad del FMI (Fondo Monetario Internacional) en junio de 2004, con un sueldo de medio millón de dólares anuales libres de impuestos y con estatus de jefe de Estado. Esta institución que orgullosamente presidió Rato es la que se encarga de endeudar a los países en vía de desarrollo, concediéndoles prestamos con intereses inasumibles, expoliándolos y perpetuando la situación de desigualdad en las que están sumidos. Abandonó ese cargo por razones personales cuando le faltaba alrededor de un año y medio para concluir su mandato. Esas mismas razones influirán decisivamente en su labor al frente del grupo de Banco de inversión Lazard, donde cambia la política por un cargo en la gran banca internacional. Este es un grupo norteamericano con una capitalización bursátil de casi 5.000 millones de dólares y más de 150 años de historia, Lazard ocupa el décimo lugar del mundo en el ranking de la banca que asesora fusiones y adquisiciones.

El ex ministro de Economía acumulaba este nuevo cargo, el de director general del banco de inversión Lazard, al de asesor del consejo internacional del grupo Santander y presidente del grupo de trabajo creado por la patronal del seguro (Unespa) para estudiar el futuro de las pensiones. Botín pagará unos 200.000 euros a Rato, de los cuales unos 130.000 euros corresponden a su labor como asesor y los 70.000 restantes por asistir a las dos reuniones anuales del Consejo Internacional.

En la actualidad Rodrigo Rato es presidente de la entidad financiera Caja Madrid, teniendo que abandonar los cargos de consejero de las demás entidades, pero introduciéndose de nuevo en los altos puestos de toma de decisiones. Sobre todo ahora cuando la fusión de varias cajas de ahorro, en las que está incluida Caja Madrid convertirán al grupo en la tercera entidad financiera del país.

No son modelos a seguir. Son modelos a combatir.

Contra la acumulación del capital, por el reparto de la riqueza.

Sabes quiénes son los culpables. ¡Páralos!