Culpables de la crisis. Capítulo 4: Ángel Ron

Ángel Ron nació en Santiago de Compostela el 24 de julio de 1962. Es el actual presidente del Banco Popular Español, el tercer grupo bancario de España. Recientemente Ángel Ron fue recibido por el Papa junto a otros empresarios, para mostrarle todo su apoyo a las “Jornadas Mundiales de la Juventud” que se celebrarán el presente año en Madrid. Este hecho no es ninguna novedad, ya que este Banco siempre ha estado muy ligado al ala más reaccionaria y poderosa de la Iglesia Católica, es decir al Opus Dei.


En 2009 estos fueron los datos económicos del Banco Popular (en millones de euros): Activos Totales: 129.290; Crédito Bruto: 97.362; Depósitos clientes: 59.558; Fondos Propios: 8.416; Total Ingresos: 4.054; Beneficio Neto 766.

Como podemos observar sigue teniendo una gran cifra de beneficios a pesar de haber sido una de las entidades bancarias más afectadas por el ladrillo. De hecho es el Banco que más deuda ha canjeado por activos, o lo que es lo mismo: uno de los principales actores en el drama de las y los afectadas/os por la hipoteca (1). Y es que mientras miles de familias son víctimas de desahucios o viven con la inminente amenaza del mismo, sus verdugos siguen arrojando indecentes cifras de beneficio y aumentando el número de inmuebles vacíos a su nombre. A Dios rogando y con el mazo dando.

Por otro lado, en una entrevista reciente, respondía a la pregunta sobre las reformas anunciadas por el Gobierno del PSOE que eran “necesarias y creíbles” y que no quedaba “más remedio que hacer reformas y cuanto más se tarde, serán más dolorosas”.

No deja de ser curioso que quienes apoyan los recortes del Gobierno y piden la moderación salarial de las/os trabajadoras/es, el retraso de la jubilación, la flexibilidad de las condiciones laborales,..., no conozcan ni de lejos lo que es vivir en la precariedad. De hecho Ángel Ron tiene un sueldo fijo sólo por parte del Banco Popular de un millón de euros al año, al que se le suman remuneraciones proporcionales a los beneficios de la entidad.

No son modelos a seguir. Son modelos a combatir.

Contra la acumulación del capital, por el reparto de la riqueza.

Sabes quiénes son los culpables. ¡Páralos!